5.11.04

Las esperanzas.

Una de las caracter�sticas que m�s nos destaca de otras razas, algo que sin duda un testigo externo de nuestra historia y de nuestra realidad humana f�cilmente detectar�a, es que la esperanza es sin dudas esa fuerza invisible que gobierna, en parte, nuestros actos y desenlaza nuestros destinos... Pero esta misma esperanza, cualidad estrella de la raza humana, es tambi�n muchas veces la culpable de nuestras desgracias, de nuestra propia autodestrucci�n. As� como as�. Son esos retazos remanentes de esperanza los que nos mantienen apegados a creencias que nos lastiman, que nos hacen mal, que nos perjudican. Ya va a mejorar todo. Vamos a volver. Van a reconocerte el esfuerzo. Ya te va a salir. Ella te sigue amando. Mentiras dichas con sinceridad. Sabr�n disculpar la brevedad. Ten�a la esperanza de poder decir m�s sobre el tema, pero no.

6 comentarios:

Sagi dijo...

Tengo esperanza de que algunas esperanzas se suiciden pronto.

La Chica de al Lado dijo...

Tengo la esperanza de que solamente est�s refiriendote a esos d�as de baj�n que tenemos todos alguna vez en la vida... algunos m�s veces, otros no tantas...
Esas "mentiras dichas con sinceridad" son totalmente reales, pero no creo que sean "la esperanza", sino un pu�ado de cosas que te dec�s a vos mismo cuando te parece que todo es absolutamente una porquer�a... cuando sent�s que nada te sali� como vos quer�as... Cuando te aferr�s a un pasado que no pudo ser, o a un presente que no es...
Sin m�s, te he le�do por ah� a vos mismo algo as� como: "La esperanza es lo �ltimo que se pierde, cierto?"
Tal vez no estabas en tu mejor d�a... (pareja, trabajo, etc.) pero creo que la esperanza es eso que nos mantiene vivos a todos, eso que nos hace levantar cada d�a so�ando que alg�n d�a va a ser "nuestro d�a", no importa por todo lo que tengamos que pasar hasta entonces...

Cadencia dijo...

Si no creyera en la locura
de la garganta del sinsonte
si no creyera que en el monte
se esconde el trino y la pavura
Si no creyera en la balanza
en la raz�n del equilibrio
si no creyera en el delirio
si no creyera en la esperanza
Si no creyera en lo que agencio
si no creyera en mi camino
si no creyera en mi sonido
si no creyera en mi silencio
Qu� cosa fuera
que cosa fuera la maza sin cantera
un amasijo hecho de cuerdas y tendones
un revoltijo de carne con madera
un instrumento sin mejores resplandores
qu� lucecitas montadas para escena
Qu� cosa fuera, coraz�n, qu� cosa fuera
qu� cosa fuera la maza sin cantera
Un testaferro del traidor de los aplausos
un servidor de pasado en copa nueva
un eternizador de dioses del ocaso
j�bilo hervido con trapo y lentejuela
Qu� cosa fuera, coraz�n, qu� cosa fuera
qu� cosa fuera la maza sin cantera
Qu� cosa fuera, coraz�n, qu� cosa fuera
qu� cosa fuera la maza sin cantera
Si no creyera en lo m�s duro
si no creyera en el deseo
si no creyera en lo que creo
si no creyera en algo puro
Si no creyera en cada herida
si no creyera en la que ronde
si no creyera en lo que esconde
hacerse hermano de la vida
Si no creyera en quien me escucha
si no creyera en lo que duele
si no creyera en lo que quede
si no creyera en lo que lucha
Qu� cosa fuera
que cosa fuera la maza sin cantera
un amasijo hecho de cuerdas y tendones
un revoltijo de carne con madera
un instrumento sin mejores resplandores
qu� lucecitas montadas para escena
Qu� cosa fuera, coraz�n, qu� cosa fuera
qu� cosa fuera la maza sin cantera
Un testaferro del traidor de los aplausos
un servidor de pasado en copa nueva
un eternizador de dioses del ocaso
j�bilo hervido con trapo y lentejuela
Qu� cosa fuera, coraz�n, qu� cosa fuera
qu� cosa fuera la maza sin cantera.

Laleft dijo...

Me sumo al comentario l�rico de la petisa y os dejo estos versos apropiados:

Lleg� con tres heridas:
la del amor,
la de la muerte,
la de la vida.

Con tres heridas viene:
la de la vida,
la del amor,
la de la muerte.

Con tres heridas yo:
la de la vida,
la de la muerte,
la del amor.

Webstudio dijo...

Mi af�n era el de poder darme cuenta, de que hay ciertas esperanzas (que inevitablemente se van a instalar en nuestras almas) que es mejor asesinarlas, antes de que nos maten lentamente.

La Esperanza (con E may�scula) siempre queda, siempre est�, porque cuando no est� es lo mismo respirar que no hacerlo. Esa no se cuestiona, no se reniega.

El problema parecen ser las otras, las esperanzas diarias, las remanentes, las que no nos dejan incluso cuando si queremos perderlas. Esas esperanzas te impiden seguir adelante. Esas esperanzas son las que te hacen mirar hacia atr�s, incluso bajo la amenaza de convertirte en una estatua de sal o, lo que puede ser peor, no ver lo que ten�s por delante.

Gracias a la rubia y a la petisa y la de al lado y a la tapat�a. Gracias a Serrat, a Hern�ndez, a Rodriguez.

Sagi dijo...

Clarito escuch� que alguien me nombr�.