21.11.04

Obituario II

No era muy alta y nunca lo fue. Ten�a algunos rulos que luego se aburrieron y se fueron. Me regalaba noches enteras, sentados en la puerta de su casa, que por un berret�n c�smico, estaba a la vuelta de la m�a... Cultiv� un caracter jodido que siempre le sirvi� para mantener cerca a los que quer�a y lejos a los que no. Igualmente logr� mantenerme muy cerca. Le escrib�a todas las noches y a la ma�ana las palabras se desvanec�an, excepto una. Un d�a le regal� todo mi amor y me fui. Muri� en la puerta de una galer�a, muchos a�os despu�s, mientras la esperaba con una sonrisa ensayada. Fue un funeral r�pido, lo que dura un caf� en Buenos Aires.

3 comentarios:

Cadencia dijo...

Qu� decir...si ni la conic�a...
Estas situaciones siempre la ponen mal a una...solo espero que no haya sido una muerte dolorosa, de hecho todas las personas tienen el mismo destino no? Pero como seguir adelante sabi�ndolo...?
Y cuando una no conoce a la difunta o difunto se acerca para consolar a sus deudos y acercarle unas palabras de aliento...Espero que sea mentira que le hayas regalado todo tu amor.
La tierra negra se vuelve verde...

Webstudio dijo...

No, es cierto, uno nunca regala "todo su amor", siempre corta un pedacito y se lo guarda dentro de la billetera. Afortunadamente, el amor es un recurso renovable. Por eso a veces nos podemos dar el lujo de entregarlo todo, con la esperanza de que sea la �ltima vez que haya que hacerlo.

Shazz dijo...

(che...de verdad la mina esta "cadencia" se piensa que se muri�