19.12.04

Obituario IV

Por lejos, fue la que m�s lejos am�. Y por lejos, dejamos de amarnos. O nos amamos tanto, que pegamos la vuelta. No s�. Era buena, muy buena, quiz�s demasiado, y yo la quer�a por su maldad oculta... Le hablaba a las plantas, y les ped�a perd�n. Lleg� a portar a los hijos que nunca tendr�amos, lleg� a ser la que me acompa�ar�a, lleg� a tantos lados, a tantos lados las llev�, que sigui� apareciendo en todos lados. De d�a tej�a planes y arrastraba su vida. De noche la visitaban fantasmas. Nunca entendi� sus mensajes y los fantasmas se fueron. Y yo me fui tambi�n, y ya nada fue lo mismo. No me entendi�, no la entend�. La �nica manera de entendernos, era de cerca, juntos. Lo m�s unidos que pudimos estar. Muri� no sin ser la que m�s dolor caus�. Muri� e hice lo peor: me rebaj�, llor�, despotriqu�, me humill�. Pero nada iba a traerla a la vida. Muri� e hice lo mejor: la enterr�, ni tan hondo para olvidarla, ni tan poco como para recordarla.

10 comentarios:

Sagi dijo...

Que descanse en paz.... y que Dios la perdone por no saber apreciar lo que tuvo mientras viv�a.

Anónimo dijo...

"Los muertos que vos mat�is, gozan de buena salud."
Dios seguro la tiene en su gloria. Lo interesante es preguntarse si hubo algo que apreciar, porque trat�ndose del Obituario n�mero cuatro, en tan pocos meses; m�s que una persona a la cual hay que apreciar, parece tratarse de un Asesino Serial. Todas se mueren, lejos de ser r�mantico peca de morboso. Parece ser un �ngel negro, el Angel de la Muerte. No es capaz de dar vida, s�lo da muerte.

Webstudio dijo...

As� como Dios la debe tener en la glora, as� deber�a encargarse de la gente que no entiende, que no se preocupa por leer y sobre todo, que carece de la atemporalidad de un escrito.
Pobres, porque antes entrar� un camello por el ojo de una aguja, que una certeza en sus cerebros.

Am�n, hermano.

Anónimo dijo...

Entonces consid�rate en la Gloria de Dios, porque tambi�n eres como esos a quienes describes. Recuerda que la Soberbia es un Pecado Capital.
Am�n hermano.

Webstudio dijo...

Qu� f�cil y cobarde es la acusaci�n, hundido en las sombras del anonimato. Realmente, un acto de "valent�a". Veo que mis Obituarios (o este en particular) te removieron las entra�as, es bueno enterarse de eso tambi�n, sea en el sentido que sea.

Anonymous dijo...

Tus comentarios mordaces y defensivos est�n muy lejos de la verdad, veo que sigues sin ver. No sabes nada de lo que tus obituarios provocan, sigues pecando de soberbio y jugando a ser un dios todopoderoso quien da y quita la vida a su antojo. Piensa como quieras, Dios igualmente te tendr� en su Gloria. Dios nunca abandona a sus hijos. Mi tarea aqu� ya ha sido cumplida.
Am�n, hermano.

Webstudio dijo...

Ya fuiste advertido, hasta que no uses tu nombre, asi de poco ser�n tomados en cuenta tus comentarios. Los fantasmas no existen, y mucho menos comentan.

Anonymous dijo...

�Es que acaso no sabes leer?
Te he dicho bien clarito que "mi tarea aqu� ya ha sido cumplida".
No ver�s m�s comentarios sino hasta que la situaci�n as� lo amerite.
Am�n, hermano.

Webstudio dijo...

Nooo, si yo se leer clarito, el que parece que tiene problemas compulsivos de responder y no dejar el blog, sos vos. Pero bueno, igualmente, ya has sido advertido, mientras no pongas tu nombre, Anonimamente no me importa nada lo que pongas. Suerte, deb�s ser de los que la necesitan.

Sagi dijo...

Pues.... como que me da la impresi�n de que, con tantas muertitas, a "Anonymous", adem�s de la sorpresa de identificarse con alguna de las ya fallecidas, le ardi� hasta donde se le termin� el hilo al Se�or.