9.2.06

Tantas cosas

"Alguien dijo alguna vez que la mejor terapia para el olvido es el odio, que si ella se va, se debe cuidar de nosotros, porque le declararemos el odio y la guerra. Pero sabes, al final suele pasar que el odio es bastante aburrido... porque adem�s no se lo cree nadie. Quiero decir que a ella no le afecta que el taladro de nuestra mirada le traspase, porque no se siente culpable. Normal. As� que al final uno decide olvidar y tirar para delante, seguir en el camino y en la b�squeda. Hacer repaso de lo que hemos andado y quedarnos con lo bueno... y tirar lo malo. Ella crecer�, espero que no mucho m�s, se casar� y tendr� hijos. Ser� la mujer responsable que todos quisieron, y quiz�s yo tambi�n sea el hombre responsable que todos quieren. La ciudad seguir� imparable, fren�tica. Y nosotros perdidos en ella. Buscando qui�n sabe qu�. Yo qu� s� que ser� de nosotros. Pasar�n tantas y tantas cosas..."
Ismael Serrano
Si te vas, los �rboles del parque seguir�n creciendo, pasar� este oto�o. Se unir�n dos nuevas soledades, se dir�n mentiras, seguiremos locos. En el Metro sonreir�s dormida camino de clase y yo como siempre quiz�s llegue tarde. Seguir� cerrando bares y recuerdos. No aprender� nunca a retirarme a tiempo. Dormir� en la calle, besar� otros fuegos. La ciudad en tu ausencia seguir� creciendo, devorando vidas, haci�ndolas humo. Otros cumplir�n los planes que trazamos, que no terminamos, haci�ndolos suyos. Seguir�s llorando en algunos cines, olvidando todo aquello que aprendiste. Nacer�n mil ni�os y nuevas canciones, y quiz�s alguno, quiz�s, lleve tu nombre. Nuevos simulacros, nuevas confesiones. Si te vas, los �rboles del parque seguir�n muriendo y tambi�n mi fe. Seguir� olvid�ndome las llaves al salir de casa, y quiz� en tu piel haya quien esconda all� tu cansancio, todos sus temores, o quiz�s sus labios. Tantas, tantas cosas seguir�n pasando, que quiz�s las cosas no nos cambien tanto. Tantas, tantas cosas. Pero si te vas, estos d�as ser�n esa sucia y vac�a franja de playa que queda cuando t� te has ido, cuando el mar se aleja y la marea baja. Yo estar� cansado y quiz�s m�s viejo, olvidando estos d�as muertos. Tantas, tantas cosas seguir�n pasando, que quiz�s las cosas no nos cambien tanto. Tantas, tantas cosas.

5.2.06

Despedida

Sabr�s disculparme por esto, pero te concedo una promesa : es lo �ltimo. Ya no vas a tener que regresar para leer todo lo mal o bien que estoy haciendo las cosas, todo lo que sufro o no, y como quiero que el mundo (vos) lo sepa. Soy humano y como tal, necesito per�odos. Este no fue uno f�cil, pero fue mio. En este juego de darle forma de letras a las sensaciones y los sentimientos, encontr� en vos la fuente m�s pura. Creo que en este a�o, casi recorr� entero el espectro, extra�amente (o no tanto, no nos enga�emos) en los per�odos cuando no te tuve (que volviendo a la sinceridad, fueron mayores de lo que me enga�aba a creer). Por todo eso, gracias. Se lo reticente a agradecimientos o buenos tratos de mi parte que te volviste, pero sabr�s entender, estos son los �ltimos. Paciencia. No todo ser�n rosas, lo sabemos. Me he quedado tambi�n con algunas cosas m�s que unos sahumerios comprados de a dos, o un mu�eco nacido en tus h�biles manos. Me quedo con una bolsa de desconfianzas, que tendr� que alivianar en el camino. Me quedo con las dudas, irredimibles, de qu� fue lo que cambi� tanto de Miramar hasta ac�. Me quedo con tu imagen, me quedo con una �ltima salida que no denotaba que nunca volver�amos a vernos. Me quedo con mis dedos cerrando tu boca, para no oir de nuevo lo que antes me at� a vos. No necesit�s extra�arme de ninguna manera, para saber algo que ya sab�s. Y que s�. Me quedo con muchas cosas. Un extra�o amor por Barcelona, incluso. �Me sirvi� todo esto? �Joder! ya lo creo que si. Me vi a trav�s de tus ojos, a trav�s de los ojos de los dem�s. Descubr� muchas cosas que no me gustaron, y vi otras que si, que no cambiar�a por nada. Me sirve entender ahora que necesito ayuda para seguir descubri�ndome, para seguir aprendiendo de mi. Me qued� con este rechazo a la inacci�n, a la postergaci�n, que solo te lo debo a vos, por los motivos errados, si prefer�s. Se que puedo ser mucho m�s de lo que pensaba, y que tambi�n puedo ser much�simo menos de lo que esperan de mi. Me sirve ahora estar solo, porque as� puedo no necesitar a nadie. Y cuando no necesite a nadie, realmente voy a poder amar en serio. Entonces, �me arrepiento de algo? In�tilmente, pero si. Me arrepiento de no haber sido fiel a lo que pensaba. De no haber aceptado ese gesto en forma de CD de Amaral. Si al final, iba a terminar oy�ndolo, nada me costaba dejar de lado un poco de orgullo y aceptarlo. Quiz�s sab�as que as� ser�as recordada de otra manera. �Qui�n sabe? Me arrepiento de no poder ofrecerte otra cosa que esta vulgar manera de expresi�n, porque no puedo hacerlo mejor. De lo que no me arrepiento, es de haberte querido indiscriminadamente. Aunque a lo �ltimo fuera in�til, aunque doliera, aunque tuviera final. Te dije que te amaba tanto, que me hac�a a un lado para que buscaras ser feliz, con qui�n te hiciera feliz. Hoy s� que fue una mentira por varias cuestiones, pero lo dije con sinceridad en ese momento. Fue una mentira primero, porque no te dej� ir realmente hasta hoy. Fue una mentira porque yo no pod�a hacerme a un lado o no, porque ya estaba a un lado. Ciertos sacrificios son sencillos de realizar, cuando alguien ya los realiz� por uno. Fue una mentira, sobre todo, porque sab�a que no ibas a ser feliz. Pero ten�s que darte cuenta vos misma. El amor es lo que cada persona hace con �l. Una cosa es caer en el amor, y otra elevarse. Pero el deseo sigue siendo sincero. S� feliz. No ya porque yo quiero. Sino porque es lo que corresponde. Creo que eso es todo. Ya no podr� en alg�n otro momento ser m�s sincero y transparente que hoy, o qui�n sabe, igual ya no lo sabr�s. A partir de hoy los motivos por los que escriba, te van a parecer tan ajenos, tan impares, que no importar� si sigo siendo yo el que escriba. O si siga escribiendo. Ya no puedo mantener m�s promesas. Y as� como las noveladas no te gustan, voy a hacerla corta: Te am� much�simo. Chau pipi.

3.2.06

Tetralog�

Todo comenz� con un gran da�o que me permit� infligirme. As� naci� Todo. Fue uno de los grandes dolores de mi vida, pero tambi�n comenz� este momento-visagra que me llevar�, indudablemente, a mejores y m�s dulces cauces. Cronol�gicamente escrito �ltimo, pero primero fue publicado El Viaje, como una simple gu�a, con un mapa, un ayudamemoria. Es el resumen light y d�cil de Todo lo que vino despu�s (o realmente, de Todo lo que hab�a venido antes)... Y Todo eso fue El Todo. Uno de los textos m�s directos, m�s concisos sobre Todo lo que sucedi�. Escrito una ma�ana, demasiado temprano. En un momento en que no sab�a si Hoy estaba ah�, o si realmente a�n era Ayer. El tema es que fueron 15 minutos de frenes� creador, d�nde Todo me rebalsaba. Necesit� vomitarlo para realizar la primera depuraci�n, la m�s importante, la m�s asquerosa. Realmente, si pudiera, me sentir�a orgulloso. Pero que cagada, no puedo. Lo que sigui� fueron fragmentos de viaje, momentos de dudosa lucidez, donde no documentaba un viaje en si, sino todas las transformaciones y reconfiguraciones internas, a medida que las sent�a. No es algo que nos suceda todos los d�as, vamos a reconocerlo. No se si la comparaci�n ayuda, pero el renacer de las cenizas, por maravilloso y rom�ntico que parezca, no es m�s que morir quemado, ardiendo en dolor, para luego rehacer algo con esas cenizas. As�, en medio de la REAL nada, se distinguieron los Componentes del Todo. Y me toc� volver a la realidad, esa que creemos est� ahi porque la tocamos, porque nos golpea y duele, que no podemos atravesar por el gracioso juego de los �tomos. Ahi fue, cuando la noche caia estrepitosa y furiosa, cuando el dolor no me di� m�s remedio que odiar. Y fue refrescante, he de decirles. Fue un soplo de energ�a, una elevaci�n nada espirituosa, pero elevaci�n. La odi�, mierda si la odi�. Y tuve que expresarlo, tuve que plasmarlo porque necesita, m�s que nada, pruebas de que eso era cierto. El Odio Todo estaba ahi para demostrarme/le que pod�a odiarla, que merec�a ese odio, pasajero, pero odio al fin. Y finalmente, sobrevino la sorpresa. Fue encontrarme ahi donde nunca hab�a estado. De repente estuve ahi y me vi, me reconoc�, y supe en lo que me hab�a convertido. Supe, adem�s, que todo esto era lo que necesitaba, era lo que inevitablemente ten�a que haber vivido para distinguir cosas, para apreciar cosas. Todo pero Menos es justamente eso. Es el reconocimiento hacia ese yo que no era. Los momento-visagra son as�, como si fuera un espejo que de pronto se solapa, te permite ver toda la imagen (o casi). Y pude verme antes, en ese dolor que me produje, y ahora, reconoci�ndome en otro, no reconoci�ndome en otro. Ahora, siendo hoy el cierre de un a�o muy distinto a los dem�s, solo me debo una cosa m�s: Despedirme.

2.2.06

Adivinanza

�Qu� sale de la cruza de Hern�n, Borges y la serie de televisi�n Lost (Perdidos, para los amigos ib�ricos)?... El �ltimo texto de Hern�n: Los Justos. Dios, Hern�n, no nos das tregua. Me paro y te felicito de pie, porque es un texto maravilloso.

27.1.06

Todo pero menos

La ma�ana est� maravillosamente iluminada. El sol furioso lastima las pupilas y el ruido cotidiano de una ma�ana nueva, a estrenar, es demasiado para los pobres oidos maltratados toda la noche. Voy de regreso, tambale�ndome lentamente producto de la torpeza de los sentidos, atontados por el alcohol. R�o. "No", pienso, "esto est� mal". No debo olvidar el motivo del viaje, no debo olvidarme de ella... Entonces siento la realidad en el pecho. Est� bien la distracci�n, est� bien la saturaci�n de los sentidos, pero el dolor regresa como un puntazo. Se hace presente de nuevo. A�n tengo que volver. A�n tengo que hablar con ella. A�n cabe la remota posibilidad de que gane nuevamente un poco de tiempo, vaya uno a saber para qu�, como si no sintiera ya en demas�a que no es m�a. Lo que tengo que lograr es purificarme de ella, neutralizarla lo m�s posible antes de enfrentar el hecho de que todo apunta a la culminaci�n, al cierre, a la liberaci�n de las partes. Es tan solo esta sensaci�n de adicci�n, a esta necesidad de ella. As�, es como todo el entorno, todo lo externo, queda nuevamente sobrepasado por lo interno. Los p�jaros de pronto comenzaron a cantar menos, o los oigo menos. Los pasos incomprensiblemente se enderezan un poco, los cordones de las veredas ya no son tan imprevisibles. Y duele. Pero a�n as� hay una luz al final del puente. Duele. Pero un poco menos que antes.

25.1.06

Walking Around

Sucede que me canso de ser hombre. Sucede que entro en las sastrer�as y en los cines marchito, impenetrable, como un cisne de fieltro Navegando en un agua de origen y ceniza... El olor de las peluquer�as me hace llorar a gritos. S�lo quiero un descanso de piedras o de lana, s�lo quiero no ver establecimientos ni jardines, ni mercader�as, ni anteojos, ni ascensores. Sucede que me canso de mis pies y mis u�as y mi pelo y mi sombra. Sucede que me canso de ser hombre. Sin Embargo se�a delicioso asustar a un notario con un lirio cortado o dar muerte a una monja con un golpe de oreja. Ser�a bello ir por las calles con un cuchillo verde y dando gritos hasta morir de fr�o No quiero seguir siendo ra�z en las tinieblas, vacilante, extendido, tiritando de sue�o, hacia abajo, en las tapias mojadas de la tierra, absorbiendo y pensando, comiendo cada d�a. No quiero para m� tantas desgracias. No quiero continuar de ra�z y de tumba, de subterr�neo solo, de bodega con muertos ateridos, muri�ndome de pena. Por eso el d�a lunes arde como el petr�leo cuando me ve llegar con mi cara de c�rcel, y a�lla en su transcurso como una rueda herida, y da pasos de sangre caliente hacia la noche. Y me empuja a ciertos rincones, a ciertas casas h�medas, a hospitales donde los huesos salen por la ventana, a ciertas zapater�a con olor a vinagre, a calles espantosas como grietas... Pablo Neruda

23.1.06

Inercias

Qu� dif�cil que la tengo. No solo est�s ahi, a�n ahi, tan metida como podr�as estar metida en un coraz�n que no comprende todo lo mal que le hace, sino que adem�s, tengo que encontrarme con peque�as evidencias de tu presencia, en forma de folletos que parecen una mezcla de publicidad de diur�tico con Boca Juniors... Entro en la farmacia y ah� est�s. No el portafolletos, no los folletos, est�s vos. Est�s en esa farmacia hablando con ese mismo tipo que me est� preguntando que quiero. "Ponstin, Ibuprofeno pedi�trico" y no puedo sacar la vista de esa migaja en el camino, para que yo pueda saber que estuviste ahi. "No, ese no tengo, pero tengo...". Bueno, gracias, pero ya me quiero ir. A la vuelta consigo lo que busco y me voy, casi sin mirar ese pedacito de cart�n que estuvo en tu bolso, en tus manos. Ese que ahora pesa m�s que antes y te cansa. Pero yo tambi�n estoy cansado, y si pudiera hacerlo, te juro que te pedir�a tregua. Es que miralo de este modo. Siempre est�s ahi. Si salgo a la noche, est�s ahi. Si me va mal con alguna, est�s ahi. Porque no siempre nos fue mal, �te acord�s? Peor a�n, si me va bien, tambi�n est�s. Para recordarme que no va a ser lo mismo. Las farmacias te lo perdono, pero te adue�aste hasta de mis victorias. Est�s en mis a�n no dominadas costumbres. Cuando leo el diario y no puedo dejar de ver como te va a ir en el hor�scopo. O en esa imposibilidad al ver una postal (esas gratis, que te gustan), de agarrarla. Veo ranitas en todos lados. O tu cartera de moda. Las polleras, por favor, tienen todas tu cadencia. Est�s en los planes que te dije, iba a llevar a cabo con otras, pero que se de antemano que no van a ser lo mismo. Lo s�... lo s�. No hace falta que me lo digas. Yo hice nuestros, muchos lugares, cuando era lo m�s sensato hacerlos propios. Punto a tu favor. Pero sigo pensando que Palermo es tu territorio, aunque ahora trabaje ahi. El Arteplex, tu fortaleza casi inexpungable. El Caf� del �ngel, un lugar a donde nunca volver. Est�s en el naranja. Est�s en el olor a bazar y te metiste hasta en el sabor del chop suey. Est�s en la suave caricia de la lana. Est�s en cualquier postal de Miramar. Incluso, dibujada en la arena. Creo que ahora te vas haciendo una idea. Entonces, �qu� es lo que m�s me molesta de todo esto? Que no pueda escribir nada m�s que de vos. Por m�s que intente otras cosas, solo quiero escribir sobre vos. Y no solo eso, me revienta que solo est� utilizando este blog, como �nico punto de contacto. Se que est�s ac�, que a pesar de lo bien que estamos haciendo las cosas para evitarnos, a�n puedo tener esa m�nima seguridad que puedo decirte algo. Solo que no se qu�. Si, que te extra�o. Solo eso.

22.1.06

El odio Todo

La odio. Vaya si la odio. Con exactamente la misma fuerza que la amo, la odio. Emerge de m� a borbotones, salpica manchando todo lo que la incumbe. Odio que sea como es. Odio su entorno, odio todas aquellas cosas que la hicieron lo que es. Odio que sea preciosa. Odio que sea incolumne. Odio su ausencia. Odio sus decisiones, sus elecciones. Detesto que seas tan idiota, que no te des cuenta... Afuera, la oscuridad toda rompe contra el transporte. Sigo en la sucesi�n de puestas en escena, en el viaje. Por esos menesteres de la geograf�a, apenas tengo idea d�nde me encuentro, el resto es la fosa oscura de la noche, trag�ndose todo lo que toca. El odio (ya no se si es m�o o universal) alimenta esa negrura, y como una bestia enorme, me cercena violentamente, pero despacio. Me us�. Y me dej� usar. Odio ser tan imb�cil, odio tambi�n no haber antepuesto mi dignidad. Es que la odiaba tanto. Solo puedo ver la hoz lunar, rajando la noche, luchando. Estoy anestesiado, solo siento el vomitivo magma de la desesperanza, del odio tangible, y no hay m�s que eso. Como todo odio, cegador, furioso, es desenfrenado y as� como tal, no es para siempre, es imposible de sostener por mucho tiempo, porque te consume, te desgasta. Dura lo que dura el odio: todo lo que le permitimos que dure.

19.1.06

Componentes del Todo

Abro los ojos nuevamente. Ruta. Mucha. No se si soy yo el que se mueve sobre ella o es la ruta la que pasa debajo mio, de mi yo inmutable. Trato de hacer memoria y no recuerdo el porqu� de la huida. Mentira, ahora si lo recuerdo. Y duele de nuevo. No se si es la sospecha de la traici�n, o si existe una traici�n. Solo se que esta ruta se mueve demasiado r�pido y no se, realmente, d�nde me lleva... La extra�o, aunque s� que no puedo dec�rselo. Lo tengo prohibido por alg�n poder superior. El mismo que me impide acariciarla, o besarla con real pasi�n. El mismo que me niega un abrazo en este u otros momentos. "�Por qu� la amo tanto?" Es lo que el amante despechado, abandonado o temeroso, vive pregunt�ndose. Yo carezco de la respuesta, solo conozco algunos hechos. Cuando quiere, es maravillosa. Y me hice adicto a ella. Adoro la sensaci�n, lo s�. "�Por qu� el amor solo no alcanza?" Esto se lo preguntan algunos que ya han pasado etapas previas de interior desgaste . La pregunta no surge por sublimaci�n del alma, aparece por corrosi�n. No s� porque no alcanza. Quiz�s es el prop�sito de mi huida. Averiguar cosas, enfrentarme a las preguntas que van surgiendo. Saberme nuevo, descubrirme. Me atrevo a dar una reflexi�n l�gica: si el amor no alcanza es porque no es todo. "�Qu� m�s compone El Todo?" Risas. "�Y lo que provoca la risa?" La sorpresa. "�Y lo que provoca sorpresa?" Miedo. "�Y lo que provoca miedo?" Lo desconocido. Me permit� demasiado accesible, demasiado usual. Ante la necesidad de confirmar un cari�o, a costas de que me conociera tal cual soy, aniquil� el componente fundacional que permit�a ese cari�o. Me quiso mientras no supo como era, cuando me imaginaba en gran parte. Cuando supo como era, ya no le quedaron motivos para quererme, para descubrirme. �Entonces ahora quiere a qui�n nuevamente desconoce? No s�. Quiz�s siempre fue asi.

17.1.06

El Bar VIII

De la pluma del negro... El Hombre Sabio se sent� en silencio. El loro dijo: - El amor es una puerta y un beso es la llave. Eso explica el fervor amoroso de todos los parroquianos. Y el car�cter ef�mero de todos los romances. Aqu� nos amamos a paso de b�squeda. Solo nos detenemos a mirar al otro el tiempo indispensable que necesitamos para saber que no es el que busc�bamos. Sin embargo, cada elecci�n incorrecta refuerza la esperanza del amante desenga�ado. El secreto est� en no comprender, en no advertir que no importa c�mo se repartan las parejas. Ning�n amor est� por encima de los dem�s y todas las llaves est�n falseadas. Pero conviene no saberlo.

16.1.06

El Todo

Son las 8 y no se c�mo, pero estoy en una terminal de �mnibus. No se c�mo, pero es como si acabara de nacer aqu�. Es como una vida que comienza ahora, hace escasos minutos, camino hacia alg�n lado. Soy el testigo presencial y ciego de toda la belleza que transcurre ante mi, de cada universo personal, de cada ser que recorre delante de mi estos pasillos, hospedando en sus mentes cada una de sus realidades, de sus infinitas posibilidades...tan distintas a la m�a. Buen comienzo de a�o, pienso. Escapando por primera vez de alguien, realmente escapando. Huyendo de los pensamientos que se van a seguir ahi, que no me van a dejar a menos que los atonte, que los confunda o que los enfrente. Esperando escapar del tiempo, buscando la �nica manera de que transcurra m�s r�pido. La odi�. La odio. Y sin embargo la amo tanto. Me dej� sin palabras, mudo hasta del alma, pero me di� motivos para escribir como nadie. Se convirti� en mi motor y mi alto. No la quiero, y la deseo. La detesto y la admiro. Le deseo lo peor y solamente lo mejor. Ella es toda esta estaci�n, es cada uno de los �mnibus que salen, es cada una de las mujeres que caminan con sus bolsos en camino hacia alg�n destino. Ella es el destino, es el viaje, es la corrida desenfrenada hacia la nada. Es cada uno de los besos que ahora duelen, mierda si duelen, que arden en la boca como un whisky fuerte. Es estos ojos que se cansaron de mirarla, de recorrerla, de intimarla a la caricia que mor�a en intenciones y en mi deseo. Es esta espera idiota que solo hace eso, esperar. Y es nuevamente mi deseo. El deseo de que a pesar de que la odio/amo, pueda finalmente un d�a ser feliz. Que le sea dado lo que tanto anhela, lo que tanto desea. Le debo ahora un certificado de nacimiento. Y un obituario. Es todo. Y es nada.

7.1.06

EL viaje.

No durmi� esa noche, di� tantas vueltas que el mundo necesit� parar un segundo, para poder seguirlo a �l. El calor no tuvo nada que ver, la falta de hambre tampoco. Eran las ideas dolorosas en su cabeza las que lo manten�an despierto. Algo ten�a que hacer, algo, dormir imposible, algo hay que hacer, para escapar, para no pensar, para irse y olvidar. Imposible. Solo eso era lo que o�a. Imposible. M�s vueltas. El Calor, presencia en la habitaci�n, consumiendo todo... Media madrugada. Estrellas pero con el cielo no tan negro, p�jaros que cantan y un tel�fono que suena lejos, el pedido y la confirmaci�n. Entonces, ya estar acostado, dando vueltas, deja de tener sentido. Hay cosas que hacer, escribir mails explicando, dejar notas, anotar lo necesario, armar el bolso y salir. No importaba tener que esperar mientras sea fuera, en otro lado, con gente, con aire, con sol. Arm� (ja! no se pod�a llamar armar a eso) el bolso lo m�s r�pido y ordenado que pudo. Arroj� directamente las cosas adentro y lo forz� de tal manera, que pudo oir quejarse a los cierres haciendo el esfuerzo extremo. �Qu� faltaba, qu� se olvidaba? Limpieza, imposible, no hab�a tiempo. Toalla, innecesario, ya conseguir�a. Avisos, ya estaban todos dados. Mierda, salir por la puerta y listo, era lo �nico faltante. Sali�, viaj� y sin buscar nada m�s que un lugar donde estar para no estar, encontr� muchas cosas. Recorri� todos los estad�os posibles que dos dias ofrecen. Desde caerse y estar en el piso hasta ascender y estar por sobre todo. Encontr� personas, encontr� un lugar, volvi� a estar solo por un momento y a darse cuenta de que siempre hab�a sido �l. Que la vida, tan puta como es siempre, lo hab�a llevado por caminos de mierda, no preciosamente por lo jodidos o complicados, sino por lo c�modos y f�ciles. Se hab�a vuelto viejo antes de tiempo, y no porque el cuerpo no le respondiera, sino porque la mente no le respond�a. La cabeza no le exig�a m�s all� de las simples satisfacciones hipotal�micas producidas por sensaciones baratas. �Qu� carajos estaba haciendo con su vida? Las respuestas, primero de a una y luego en manada, lo atropellaron. No estaba haciendo nada con su vida porque era la vida la que estaba haciendo las cosas con �l. Te pongo ac�, y vos fijate que hac�s. Luego, te doy esta chance, a ver que tal la aprovech�s. Ahora, te quito esto, a ver como reaccion�s. Por eso le estaban ganando de mano, por eso estaba perdiendo lo m�s valioso. Mierda estaba haciendo. Y ahora en dos d�as, hab�a disfrutado m�s de gente desconocida que en el resto de su vida. Se di� cuenta de la vida es lo que pasa por nosotros y no a pesar nuestro. Que como dice el grande, a la vida te la dan, pero no te la regalan. Volvi�. Un viaje no cierra como viaje, si no hay un regreso. Y a�n con la m�sica resonando en los tendones, con la risa retumbando en el pecho, regres�. Y vi�, por primera vez en mucho tiempo, un camino a seguir. Tuvo una pista. O dos. Necesitaba muchas cosas, demasiadas. Pero al menos ya sab�a lo que faltaba. Soporte. M�s amigos. Nuevos amigos. Fuerza. Salud. Bebida. Malas costumbres. Salidas. Risas. Locura. Cerrar y volver a abrir. "Se�ores", pens�, "Aqu� estoy. �qui�n reparte y qui�n es mano?"

26.12.05

Reflexiones a corto plazo

Para estas navidades no escrib� nada, prefer� llamarme a silencio. Y casi tiene un porqu�. Y es que mientras estaba con la pantalla vac�a esperando ser cargada con reflexiones, en ese mismo momento estaba leyendo otros (muchos) blogs cargados de reflexiones. �Todos, eh? como si las reflexiones navide�as o de fin de a�o fueran una especie de moda, como si fueran lo m�s top. Y no, no soy de seguir modas, mucho menos si seguirlas es ser "top"... El problema es que todo el mundo espera a las navidades y al fin de a�o para hacer sus "reflexiones anuales", lo cual puede ser, a mi criterio, demasiado tiempo entre reflexiones. Y como las mismas se hacen una vez al a�o, pegan con todo. Cu�nto mucho m�s sencillo ser�a todo si las reflexiones vinieran m�s dosificadas, digamos, cada tres meses. Ser�an reflexiones mucho m�s manejables, uno no se olvidar�a lo que reflexion� de un trimestre para el otro y la gente sentir�a tener un mayor control de su vida. - "La verdad, que el trimestre que pas� fue muy duro" - "Si zonza, pero espero que estas festividades vengan llenas de esperanzas para el nuevo trimestre". - "Gracias, vos si que sab�s levantarle el �nimo a una" Claro, todo esto ahora nos representa un nuevo problema. Hay que inventar festividades nuevas, que nos permitan, cada tres meses, reunirnos a comer en familia, levantar la copa y tirar fuegos artificiales. Ya no hablemos de hacer regalos a los p�rvulos, lo cual es, adem�s de costoso, muy molesto (porque admit�moslo, �qui�n sabe que se les regala a los chicos de hoy en d�a?). Ahora, si pudi�ramos implementar dos medios aguinaldos m�s, entonces la cosa cambia. Volviendo a las reflexiones, podemos proponernos objetivos a mediano y corto plazo, que son mucho m�s sencillos de llevar a cabo que los anuales. Entonces, en vez de jurarnos y perjurarnos que este a�o, vamos a bajar esos 10 kilos de m�s y comenzar la dieta en Enero para dejarla a mediados de Febrero (con suerte, claro), podemos decir "para el trimestre nuevo, pienso bajar un kilo". �No es mucho m�s sencillo esto? En las pr�ximas festividades, veremos que pudimos cumplir nuestra promesa, y eso nos alienta a que despu�s del brindis, podamos reflexionar sobre lo hecho y ajustar nuevos objetivos. Apuesto, adem�s, que la gente as� comenzar� lentamente a no renegar tanto de las fiestas. A mayor oferta, ya no ser� necesario pensar "�en donde lo pasamos? �en lo de tu familia o en lo de la m�a?". Vamos a poder pasarlo con una, con otra, con otra m�s (si tuvi�ramos, por esos percanses de la vida, tres familias) y con los amigos. O hasta podr�amos asegurarnos dos fiestas para estar solos, y reflexionar bajo las estrellas, sin comprometer las otras, las de las tortas, los cohetes, los cu�ados en pedo y los regalos mal envueltos. Los m�s familieros van a tener m�s excusas para refregarle el coche nuevo al yerno o mirarle el escote a las primas. Y todos felices.

23.12.05

Preguntas de la vida misma IX

La ensalada de frutas... �con gelatina o con yoghurt? No jodan, es una pregunta simple, solo tienen que adherirse a alguna de las dos opciones. Nada de "no me gusta la ensalada de frutas/gelatina/yoghurt", o "yo prefiero el helado de chocolate". A mi me gustan los Autos de Carrera, �y?. La pregunta es simple y va dirigida al descubrimiento de nuestro m�s intr�nseco sentido humano. Gracias por responder. Promoci�n v�lida para todo el territorio nacional exceptuando la provincia de La Rioja (por darnos a Menem) y Santiago del Estero (son todos vagos).

1.12.05

Querido Hern�

No me conoc�s, pero yo si te conozco. O mejor dicho, te leo. Y no desde hace poco, cuando ya comenzaste a salir en todos los medios y la gilada se llena la boca de vos. Yo te leo desde que todos pens�bamos que Mirta era verdad, que esa se�ora gorda y querible de Mercedes realmente ten�a un rato a la noche para sentarse a escribir en su blog, y nadie dudaba de ello... Nadie lo dudaba porque nadie quer�a creer otra cosa. Lo que vos nos contabas ah�, era lo que a todos nos gustaba leer (bueno, excepto a Borjamari). Porque esa familia a la que le diste forma, era en cierta forma, la familia que todos conoc�amos, la que todos queremos, la que nos hace reir, la que nos da verguenza, la que nos da rabia a veces. Es una familia como la tuya, como la m�a, como la de los cientos que pasamos una vez por semana a visitarla, a tomarnos unos mates o comer un asado los fines de semana. �Y por qu� la gente se quedaba? No se el resto, pero yo me qued� porque ese blog (o esa blognovela, como nos enteramos despu�s, una tarde que te viste forzado a salir del anonimato) me provoca algo. Me hace reir. Me hace llorar. Me hace pensar. Porque sin darme cuenta, y como suelo citar a grandes autores algunas veces, seguramente para impresionar a alguna, de repente me vi cit�ndote a vos. Porque el trapaso de los Bertoti a Orsai fue obligado. Porque comenc� con �ste, mi primer blog, hace m�s de un a�o porque te le�a y quer�a escribir, entre tantos otros, como vos. Por eso y por otras cosas m�s, es que te est� yendo tan bien. Por eso ahora te encuentro hasta en las revistas, cuando voy al ba�o. Es por eso que ahora te dan incluso el premio de campe�n del mundo. Porque siempre se trat� de lo mismo: distinguirnos en ese 5% de las cosas que realmente valen la pena. Te est� yendo bien, gordo. No solo porque te lo merec�s, sino porque te lo ganaste.

25.11.05

Inicio del Fin

Y pintaba ser un d�a tan com�n, de esos que dudosamente uno recuerda despu�s. Pero ese 4 de Septiembre sorete se le meti� en la vida razgando todo, mutilando el resto del a�o. No fue hasta que di� vuelta la esquina y mir� la plaza, que fue el mundo el que lo di� vuelta a �l. "Que chistoso" - pensaba despu�s - "Justo cuando pens� que estaba todo en equilibrio, fue que todo se fue a la mierda"... Con el tiempo se ir�a olvidando los detalles, las ubicaciones, incluso esa esquina que se torn� para dejarla ver a ella, sentada en las piernas "del otro" en esa plaza. Sus brazos cruzados alrededor de su cuello. Se olvidar�a incluso de esos 30 metros que flot� (no pudo haber caminado, con su cerebro totalmente detenido) hasta pararse frente a ellos. No recordar�a esa mezcla de miedo, de preocupaci�n, de goze en la cara de ella. Ni siquiera de las excusas. Ni siquiera de la definici�n. - ��l es el famoso Gusty? - pregunt� mientras las manos le temblaban. No quiso verla llorar, hubiera perdido el poco temple que le quedaba. Volvi� a preguntar: - �Es �l? Solo obtuvo un "si" en forma de caida de ojos. - Flaco, felicitaciones. No por ella, al final, siempre fue tuya. Felicitaciones, porque de ella seguramente me voy a olvidar, pero tu cara, no me la olvido nunca m�s en la vida. Jam�s supieron cu�nta raz�n ten�a.

24.11.05

Un minuto de Silencio...

Hoy ha fallecido el hombre que le ha ense�ado a generaciones completas a lustrar y pulir. Pat est� ahora en un lugar mucho mejor. Un minuto de silencio para el maestro.

23.11.05

Fin.

Parado frente al espejo del ba�o, pens� en c�mo se hab�a desenvuelto todo, en las discusiones, en los llantos, en los gritos, en los silencios. Record� haberla besado tantas veces, y tantas veces haberle dicho que ya no quer�a saber nada... Y ahora ella no estaba. No estaba y no hab�a dejado nada. Antes de irse, tom� incluso su propio reflejo del espejo y lo arranc�, grabando la sentencia a fuego de que no volver�a a ser vista. Y parado frente al otro espejo, el del ba�o, comprendi� que era hora de aceptarlo. Tom� el cepillo de dientes rosa, y lo arroj� al cesto de basura.

6.11.05

Cereales en la ma�ana

Nunca supo nada, nunca supo que la am� casi desde que tuve la conciencia de lo que es amar. Que incluso siendo ni�os, no pod�a hacer m�s que llamarle la atenci�n, molest�ndola, pele�ndola, solo por la posibilidad de tenerla cerca, de sentir ese brillo �nico de su pelo, y la inocencia en sus ojos. Incluso cada ma�ana, hacer que r�a cuando le mostraba c�mo se ve�an los cereales en mi boca... Ignor� muchas cosas, porque no pude hac�rselas saber. No pudo saber nunca las cosas que pod�a hacer por ella. Ni las que hice. Y ahora es tan tarde, como lo fue siempre. Si tan solo hubiera sabido hac�rselas saber...
(continuar�...)