26.7.18

La negociación

Un hombre entrado en años -y experiencias- se encuentra sentado en el banco de una plaza, mirando seguramente hacia un pasado que no volverá, como casi todos los pasados. La tardecita que prometáa sol, terminó decantando por unas nubes grises que no pueden traer más que lluvia...

La tarde se insinuaba igual que otras tantas tardes, pero habría de suceder algo distinto, algo que estaba predeterminado que sucediera esta tarde y no cualquier otra. 

Sin esperarlo, una mujer, de cabellos rubios nacidos en el mismo sol, se sienta en el mismo banco, y de entre sus labios emerge una canción largamente olvidada, y la canta despacio, dejando la invitación para la siguiente estrofa. 

El hombre, mirando a su lado, molesto al comienzo por la invasión de su lugar y su momento, intenta recuperar de algún rincón con telarañas de su mente, esa estrofa faltante. 

 - "Las plazas siempre me recuerdan esa primera infancia de juegos inocentes y rodillas coloradas, ¿no le parece?" - dice ella sabiendo perfectamente de lo que habla. 
- "¿Disculpe? ¿Nos conocemos?" 
- "Claro, todos me conocen. Aunque algunos desearían no hacerlo". - dice ella y lo mira fijamente a los ojos. 

 El hombre estuvo a punto de pararse e irse, fastidiado, un segundo antes de mirar dentro de esos ojos. Cuando lo hizo, comprendió realmente la dimensión del problema. Y tuvo pavor. 

 - "¿Qué hice? ¿Por qué yo?" - pregunto con la voz trémula del terror. 
- "Nada. Digamos que solo tengo un capricho, como tantos otros" - contesta ella mientras enciende un cigarrillo en una boquilla infinita. 
- "¿Qué querés de mi?"
- "Lo usual. Busco almas, como siempre. No me preguntes porqué, pero la tuya me es de vital interés."

 No pudo decir nada. El miedo le apretaba el cuello y apenas le permitía respirar. El corazón desbocado, bombeaba una sangre helada por las venas.

 - "Tengo otros asuntos que arreglar, así que vayamos al grano. ¿Qué querés? ¿Querés volver a tener a tu esposa? O mejor aún, ¿a tu primer amor?"
- "Nada" - dijo él, zafando por momentos de la presión
- "Vamos... todos quieren algo, cada cual tiene su precio. Ya sé lo que vos me vas a pedir... ¡Juventud! El cuerpo ya te traiciona y te acordás de mejores tiempos.¿Pedímelo!"
- "No...quiero... nada".
- "Vos añorás otros tiempos. Sos un fantasma de otra época. ¿Preferís cantar a dúo con Carlitos... o con el Polaco? Puedo darte si querés a la Rubia Mireya o a esas rubias de Nueva York. Vos y las rubias..."
- "Por favor... dejame solo".
- "Todo puede ser tuyo, cualquier cosa. Podés volver a jugar con el trompo, verte con los muchachos del café de la esquina. Nada es imposible para mi, nada escapa a mi poder".
- "Hay... algo. Una cosa quisiera." -dijo, dudando- "Mi hijo. Hoy le compré esto en Once" -y muestra una calcomanía con una boca deforme, de la cual sobresale una lengua, signo de este y otros tiempos- "Pero no se lo puedo dar... ni siquiera puedo hablar con él. Está siempre con esos aparatos en los oidos, y no me oye. Si algo quiero, es poder hablar con mi hijo".
- "Yo puedo hacerlo, claro, siempre a cambio de tu alma".

 Belcebú extiende una fantasmal hoja, vaya uno a saber con que infernales condiciones, pero un trueno destroza el silencio y produce el milagro. El hombre, se toma del pecho, en una contorsión que le durar;a el resto de su vida. El corazón, harto de aguantar durante años los embates de la vida, se decide, indefectiblemente, por la muerte.

El cuerpo sin vida, cae lentamente hacia la rubia, quien se para y no cree lo que está ocurriendo. Mirando hacia arriba, exclama:
 - "¡ Este era mio !" - y tomando repentinamente la forma de un hermoso angel, desaparece.

Quien está dispuesto a dar el alma por hablar con su hijo, merece sin lugar a dudas, escapar de las llamas del averno.

5.5.06

Domest�came.

De esta manera el principito domestic� al zorro. Y cuando se fue acercando eI d�a de la partida:

-�Ah! -dijo el zorro-, llorar�.

-Tuya es la culpa -le dijo el principito-, yo no quer�a hacerte da�o, pero t� has querido que te domestique...

-Ciertamente -dijo el zorro.

- Y vas a llorar!, -dijo �l principito.

-�Seguro!

-No ganas nada.

-Gano -dijo el zoro- he ganado a causa del color del trigo.

4.5.06

Baile Ritual

Festejemos, hermanos, ya que hoy se alinear�n los planetas, para que todos disfrutemos de este evento maravilloso que nos convoca.
01:02:03 04/05/06

27.4.06

Bailemos

Si ya de por si es lindo encontrar una canci�n que nos agrade, que divertido es descubrir que uno va caminando por la calle, al mismo ritmo que la canci�n. Esa canci�n, tiene nuestro ritmo, es para nosotros. Entonces, se suben las escaleras cantando, casi bailando. Se sonrie nada m�s por saberse conocedor del secreto de cada pisada, acompa�ando los acordes. El buen humor est� casi garantizado. Ahora, si es linda una canci�n a tu ritmo, cu�nto mejor es encontrar una persona a tu ritmo. Cu�nto mejor.

24.4.06

La Metro Rebeli�n (parte II)

Nunca paramos a pensarlo, pero sonaba l�gico: el escenario ya estaba preparado para que todo esto sucediera. Los �nimos venian caldeados despu�s de semanas de maltratos, de abusos. En realidad, ni ellos ni nosotros ten�amos la culpa, pero quedamos en el medio. Estaba cantado, en alg�n momento se ten�a que ir todo a la mierda... y ese d�a lleg�... Estoy esperando, parado. Feliz, ya que pude salir temprano del trabajo, para no tener que viajar apretado hasta casa. Si no estuviera prohibido, prender�a un cigarrillo para disfrutar el momento. Cuando uno tiene que conformarse con peque�os placeres, llegar 30 minutos antes a la casa, un viernes, se posiciona bien alto en la escala de valores. Pasa la primera formaci�n, sin detenerse. Raro, pero a veces van directamente a los talleres, por alg�n desperfecto. Nada de que preocuparse en realidad, as� que ojeo el diario un poco. Cinco minutos luego, la misma situaci�n. Llega una formaci�n al and�n, despacio, vac�a, las luces apagadas, y sin detenerse comienza a acelerar, dejando en claro que no era para nosotros. "�Que carajo...?" exclamo despacio, para que no me oiga la gente que, lentamente, comenz� a sumarse. Despu�s de otros quince minutos, la situaci�n ya era otra. Las formaciones ya no pasaban y el calor, el amontonamiento y el olor comenzaban a ser demasiado notorios. De que mal humor que me ponen estas cosas, con la frente brillosa y las gotas de sudor que me recorr�an la espalda. Que asco, no solo estaba llegando tremendamente tarde a casa, a mi oasis, sino que me hac�an viajar con todos los obreros, con todos estos negros amontonados... Una hora despu�s, comienzan a resonar los parlantes. Y el grito conjunto, la puteada generalizada. "Paro sorpresivo" (casualmente, hace m�s de una hora que lo sospech�bamos) y la marabunta de manos tratando de alcanzar la boleter�a, para quejarse. Pero en lugar del t�pico representante devolviendo los boletos que la gente pag�, encontramos matones detr�s de los vidrios, anunciando que no se iba a devolver nada. El resto, fue obvio: empujones, gritos, apretes, hasta que alguna mujer cay� al piso, la pasaron por encima, y alguien arroj� la primer trompada...

10.4.06

Esta noche

Esta noche no necesitamos excusas. Somos los dos, ancla y muelle, amarrados entre s�banas. Un mar de caricias rompe contra nuestros cuerpos, y el alba es el faro que indica el camino en la noche de tus cabellos... Estamos atrapados en este cuarto, nos es imposible salir, ya que los dos somos la victima, el culpable, el delito, el castigo y la c�rcel. Es imposible salir, no podr�amos salir, porque no deseamos salir. No existo, no soy. Son tus manos las que me dan forma, las que definen, las que me dan una raz�n para existir, las que rompen el vac�o y me inventan. En silencio, cerrando los ojos, me dibujas de perfil. Nuestras bocas rebalsan en besos, se derraman y caen en tus hombros, resbalan por tu espalda, que vibra al tono de tu cuerpo. No lo notamos, pero exudamos notas, hacemos m�sica al movernos. En la habitaci�n hace diez minutos que el tiempo ya no transcurre, ya no avanza. Y te miro, te tengo cerca, te respiro, me derrito, te huelo, te aspiro, te deseo. Est�s a mi lado, mir�ndome, respir�ndome, derriti�ndote, oli�ndome, aspir�ndome y dese�ndome. A tu lado. Y hay pelos revueltos y sudor. Hay cosquilleos, temblores, cansancio, hay ruidos en la panza, hay sed. Dos sonrisas llenan el cuarto. Hay luz. Hay un hombro que es mordido. Y todo vuelve a renacer, todo comienza de nuevo. Anclas, Castigos, Manos, Notas, Miradas, Temblores.

7.4.06

La Metro Rebeli�n (parte I)

En los actos m�s violentos de la vida, siempre existe una constante: El no saber muy bien en que momento comenz� todo. Un beso, un asesinato, una pelea, una revoluci�n. Este caso no fue distinto... El caos. Y en el medio yo, luego de recibir un golpe que claro, nunca vi venir. Intent� evitar el piso, pero el piso ya ven�a demasiado r�pido. Me levant� como pude, escupiendo sangre y algo s�lido que, despu�s, descubrir�a fueron dos dientes. Entre toda la gente convulsionada, entre los gritos y las corridas, me tiro debajo de un cartel y respiro. En el piso se est� mejor, no hay tanto humo ni se siente tanto el calor del fuego... Corren. Los hicimos retroceder otra vez. La gente comienza a dispersarse, o al menos, a no estar tan amontonada, as� que busco ponerme de pie. "Que hijos de puta, mirenlos correr" grita un tipo. Ya lo vi un par de veces, es un poco mayor, pero duro para la pelea. La sangre me empasta la boca, y escupo rojo. Alcanzo a ver como golpean a un uniformado que no lleg� a reunirse con su grupo escaleras arriba, y lo est�n pateando en el piso. No me da l�stima, peor es lo que nos hacen a nosotros, trat�ndonos como ganado. Pero ya no m�s. "Que boludo", pienso. "Pensar que baj� por mi propia voluntad, que boludo". �El plan? 25 minutos y estar en casa. Prender la tele y ver alg�n programa hasta que se hiciera la hora de la comida. Ahora, muchas, muchas horas despu�s, no se si afuera es de d�a o de noche. Como si importara. Ac� abajo solo importa el calor, el sofocamiento, el cansancio. Solo queda la satisfacci�n de saber que ya est�n sobrepasados por la situaci�n, porque cortarnos la ventilaci�n, responde a un acto desesperado. Pero igual resistimos...

22.3.06

La cara del dolor futuro

Se hab�a encargado de dejar todo preparado, para poder sufrir la pr�xima desiluci�n. Ya estaba todo listo, solo restaba esperar a que el pr�ximo dolor se presente, rodearse de �l, encerrarse en �l, alimentarse de ese dolor, y volver a crear. Era cuesti�n de tiempo. Y mientras tanto, mientras durara la espera, se entretendr�a con los besos, los abrazos, las caricias y el sexo. Todas esas cosas que necesitaban ocurrir primero. Menos mal que era paciente.

10.3.06

No te salves

No te quedes inm�vil al borde del camino no congeles el j�bilo no quieras con desgana no te salves ahora ni nunca
no te salves
no te llenes de calma no reserves del mundo s�lo un rinc�n tranquilo no dejes caer los p�rpados pesados como juicios no te quedes sin labios no te duermas sin sue�o no te pienses sin sangre no te juzgues sin tiempo pero si pese a todo no puedes evitarlo y congelas el j�bilo y quieres con desgana y te salvas ahora y te llenas de calma y reservas del mundo s�lo un rinc�n tranquilo y dejas caer los p�rpados pesados como juicios y te secas sin labios y te duermes sin sue�o y te piensas sin sangre y te juzgas sin tiempo y te quedas inm�vil al borde del camino y te salvas
entonces
no te quedes conmigo.
De la pluma de Mario Benedetti
Siempre tuve fascinaci�n por este uruguayo. No solo porque cumple con el noble arte de hablar de esas cosas que valen la pena, sino porque lo logra obteniendo un aire de intimidad, de complicidad con el lector, �l, y el objeto de su prosa. Si ya suena trillado, como dice Alejandro, no es por culpa de �l. No deja, incluso, el humor de lado. Lo utiliza como un ariete, rompiendo las m�s duras corazas, para luego dejar penetrar esa miel que es tanto mejor que el az�car. La sencillez con la que puede pedirte una amistad tan piola, que del vecino territorio del amor, ese desesperado, comenzar�n a mirarnos con envidia. Y contar conmigo, no hasta dos, ni hasta diez, sino contar conmigo, para no vendernos simulacros, para que entre los dos no haya telones ni abismos. Y que por una vez, te conviertas desnuda, en el destino de estos labios, en vocaci�n para estas manos,
en el despilfarro de este coraz�n.

7.3.06

60 d�as

El domingo escuch� una canci�n, que por dos meses estuve intentando encontrar. Se complicaba, claro, al no conocer el grupo que la cantaba, ni siquiera recordar la letra. Solo ten�a un leve recuerdo en la forma de dos o tres tonos. Claro, al silbarlos, no sal�an igual que como estaban guardados en la memoria... Pareciera ser que los ciclos en mi vida, �ltimamente, no duran m�s de dos meses. Una canci�n, un duelo, un proyecto. Bien, por un lado. Mal, por el otro. Dos meses no alcanzan para acostumbrarse a nada. Ni a la nostalgia.
Tu C�rcel Enanitos Verdes Te vas amor si as� lo quieres que puedo yo hacer tu vanidad no te deja entender, que en la pobreza se sabe querer y quiero llorar, y me destroza que pienses asi y m�s que ahora me quede sin ti me duele lo que tu vas a sufrir. Pero recuerda, nadie es perfecto y tu lo veras mas de mil cosas mejores tendras pero cari�o sincero jamas vete olvidando, de esto que hoy dejas y que cambiaras por la aventura que tu ya veras sera tu carcel y nunca saldras. Quiero llorar, y me destroza que pienses asi y mas que ahora me quede sin ti me duele lo que tu vas a sufrir. Pero recuerda, nadie es perfecto y tu lo ver�s mas de mil cosas mejores tendr�s pero cari�o sincero jam�s vete olvidando, de esto que hoy dejas y que cambiar�s por la aventura que tu ya ver�s ser� tu c�rcel y nunca saldr�s. Pero recuerda, nadie es perfecto y tu lo ver�s m�s de mil cosas mejores tendr�s pero cari�o sincero jam�s vete olvidando, de esto que hoy dejas y que cambiar�s por la aventura que tu ya ver�s ser� tu c�rcel y nunca saldr�s.

24.2.06

De limpieza

Un par de kilos menos. Eso es lo que tiene el blog ahora. Pas� la escoba e hize un poco de limpieza. Primero, las publicaciones fuera de lugar, fuera de contexto, las junt� y las saqu�. Despu�s, vi esas que ocupaban espacio al pedo, que us� como pretexto para publicar algo. Apiladas y con una banda el�stica, fueron arriba de la biblioteca... Entonces, quedaron a la luz esas que alguna vez escrib�, pero que nunca me terminaron de gustar. Se veian f�cil, porque eran las que menos combinaban con el resto. Perfecto, las encarpetamos y vamos a trabajar luego en esas, a ver si se pueden rescatar. Finalmente, esas otras, que no eran m�s para que las entendiera una persona, las despegu�, las dobl�, y fueron al caj�n de la mesa de luz. Algunas volver�n, otras ya no m�s porque fueron de ese momento y nada m�s, no era su destino persistir. Si extra�an o reconocen alguna en particular, me avisan.

22.2.06

Tiempo de volver.

Quiz�s ya estuvo bien. Quiz�s es momento de dejarse de perseguir boludeces. Quiz�s lo que parec�a importante, ya no lo es. Quiz�s es tiempo de ser aut�ntico, realmente aut�ntico. Quiz�s es tiempo de conocerme m�s. Mierda, quiz�s es tiempo de que sea realmente yo. Volver a ser yo. Quiz�s sea tiempo de escribir una declaraci�n de amor. Quiz�s sea tiempo de Enamorarse de nuevo. Pero Enamorarse en serio. De ella, sin preocuparme por nada m�s. Enamorarme de un momento. De la vida. La vida. Eso que pasa ahora, no despu�s. Eso que es en este momento, no antes. Quiz�s es tiempo de volver.

18.2.06

Preguntas de la vida misma (perd� la cuenta)

�Pueden dos equivocados hacer un correcto? (Lo mismo pero en ingl�s, juego de palabras incluido: Can two wrongs make one right?)
PD: Me cago en Mar del Plata y las putas piedras subacu�ticas y la concha puta madre de Dios en tanga, mehicemierdaelpie.

16.2.06

El eslab�n m�s d�bil

Nadie me manda una cadena para responder. �Por qu� ser�?
PD: Tengo ganas de escribir, solo que no me acuerdo d�nde las dej�

9.2.06

Tantas cosas

"Alguien dijo alguna vez que la mejor terapia para el olvido es el odio, que si ella se va, se debe cuidar de nosotros, porque le declararemos el odio y la guerra. Pero sabes, al final suele pasar que el odio es bastante aburrido... porque adem�s no se lo cree nadie. Quiero decir que a ella no le afecta que el taladro de nuestra mirada le traspase, porque no se siente culpable. Normal. As� que al final uno decide olvidar y tirar para delante, seguir en el camino y en la b�squeda. Hacer repaso de lo que hemos andado y quedarnos con lo bueno... y tirar lo malo. Ella crecer�, espero que no mucho m�s, se casar� y tendr� hijos. Ser� la mujer responsable que todos quisieron, y quiz�s yo tambi�n sea el hombre responsable que todos quieren. La ciudad seguir� imparable, fren�tica. Y nosotros perdidos en ella. Buscando qui�n sabe qu�. Yo qu� s� que ser� de nosotros. Pasar�n tantas y tantas cosas..."
Ismael Serrano
Si te vas, los �rboles del parque seguir�n creciendo, pasar� este oto�o. Se unir�n dos nuevas soledades, se dir�n mentiras, seguiremos locos. En el Metro sonreir�s dormida camino de clase y yo como siempre quiz�s llegue tarde. Seguir� cerrando bares y recuerdos. No aprender� nunca a retirarme a tiempo. Dormir� en la calle, besar� otros fuegos. La ciudad en tu ausencia seguir� creciendo, devorando vidas, haci�ndolas humo. Otros cumplir�n los planes que trazamos, que no terminamos, haci�ndolos suyos. Seguir�s llorando en algunos cines, olvidando todo aquello que aprendiste. Nacer�n mil ni�os y nuevas canciones, y quiz�s alguno, quiz�s, lleve tu nombre. Nuevos simulacros, nuevas confesiones. Si te vas, los �rboles del parque seguir�n muriendo y tambi�n mi fe. Seguir� olvid�ndome las llaves al salir de casa, y quiz� en tu piel haya quien esconda all� tu cansancio, todos sus temores, o quiz�s sus labios. Tantas, tantas cosas seguir�n pasando, que quiz�s las cosas no nos cambien tanto. Tantas, tantas cosas. Pero si te vas, estos d�as ser�n esa sucia y vac�a franja de playa que queda cuando t� te has ido, cuando el mar se aleja y la marea baja. Yo estar� cansado y quiz�s m�s viejo, olvidando estos d�as muertos. Tantas, tantas cosas seguir�n pasando, que quiz�s las cosas no nos cambien tanto. Tantas, tantas cosas.

5.2.06

Despedida

Sabr�s disculparme por esto, pero te concedo una promesa : es lo �ltimo. Ya no vas a tener que regresar para leer todo lo mal o bien que estoy haciendo las cosas, todo lo que sufro o no, y como quiero que el mundo (vos) lo sepa. Soy humano y como tal, necesito per�odos. Este no fue uno f�cil, pero fue mio. En este juego de darle forma de letras a las sensaciones y los sentimientos, encontr� en vos la fuente m�s pura. Creo que en este a�o, casi recorr� entero el espectro, extra�amente (o no tanto, no nos enga�emos) en los per�odos cuando no te tuve (que volviendo a la sinceridad, fueron mayores de lo que me enga�aba a creer). Por todo eso, gracias. Se lo reticente a agradecimientos o buenos tratos de mi parte que te volviste, pero sabr�s entender, estos son los �ltimos. Paciencia. No todo ser�n rosas, lo sabemos. Me he quedado tambi�n con algunas cosas m�s que unos sahumerios comprados de a dos, o un mu�eco nacido en tus h�biles manos. Me quedo con una bolsa de desconfianzas, que tendr� que alivianar en el camino. Me quedo con las dudas, irredimibles, de qu� fue lo que cambi� tanto de Miramar hasta ac�. Me quedo con tu imagen, me quedo con una �ltima salida que no denotaba que nunca volver�amos a vernos. Me quedo con mis dedos cerrando tu boca, para no oir de nuevo lo que antes me at� a vos. No necesit�s extra�arme de ninguna manera, para saber algo que ya sab�s. Y que s�. Me quedo con muchas cosas. Un extra�o amor por Barcelona, incluso. �Me sirvi� todo esto? �Joder! ya lo creo que si. Me vi a trav�s de tus ojos, a trav�s de los ojos de los dem�s. Descubr� muchas cosas que no me gustaron, y vi otras que si, que no cambiar�a por nada. Me sirve entender ahora que necesito ayuda para seguir descubri�ndome, para seguir aprendiendo de mi. Me qued� con este rechazo a la inacci�n, a la postergaci�n, que solo te lo debo a vos, por los motivos errados, si prefer�s. Se que puedo ser mucho m�s de lo que pensaba, y que tambi�n puedo ser much�simo menos de lo que esperan de mi. Me sirve ahora estar solo, porque as� puedo no necesitar a nadie. Y cuando no necesite a nadie, realmente voy a poder amar en serio. Entonces, �me arrepiento de algo? In�tilmente, pero si. Me arrepiento de no haber sido fiel a lo que pensaba. De no haber aceptado ese gesto en forma de CD de Amaral. Si al final, iba a terminar oy�ndolo, nada me costaba dejar de lado un poco de orgullo y aceptarlo. Quiz�s sab�as que as� ser�as recordada de otra manera. �Qui�n sabe? Me arrepiento de no poder ofrecerte otra cosa que esta vulgar manera de expresi�n, porque no puedo hacerlo mejor. De lo que no me arrepiento, es de haberte querido indiscriminadamente. Aunque a lo �ltimo fuera in�til, aunque doliera, aunque tuviera final. Te dije que te amaba tanto, que me hac�a a un lado para que buscaras ser feliz, con qui�n te hiciera feliz. Hoy s� que fue una mentira por varias cuestiones, pero lo dije con sinceridad en ese momento. Fue una mentira primero, porque no te dej� ir realmente hasta hoy. Fue una mentira porque yo no pod�a hacerme a un lado o no, porque ya estaba a un lado. Ciertos sacrificios son sencillos de realizar, cuando alguien ya los realiz� por uno. Fue una mentira, sobre todo, porque sab�a que no ibas a ser feliz. Pero ten�s que darte cuenta vos misma. El amor es lo que cada persona hace con �l. Una cosa es caer en el amor, y otra elevarse. Pero el deseo sigue siendo sincero. S� feliz. No ya porque yo quiero. Sino porque es lo que corresponde. Creo que eso es todo. Ya no podr� en alg�n otro momento ser m�s sincero y transparente que hoy, o qui�n sabe, igual ya no lo sabr�s. A partir de hoy los motivos por los que escriba, te van a parecer tan ajenos, tan impares, que no importar� si sigo siendo yo el que escriba. O si siga escribiendo. Ya no puedo mantener m�s promesas. Y as� como las noveladas no te gustan, voy a hacerla corta: Te am� much�simo. Chau pipi.

3.2.06

Tetralog�

Todo comenz� con un gran da�o que me permit� infligirme. As� naci� Todo. Fue uno de los grandes dolores de mi vida, pero tambi�n comenz� este momento-visagra que me llevar�, indudablemente, a mejores y m�s dulces cauces. Cronol�gicamente escrito �ltimo, pero primero fue publicado El Viaje, como una simple gu�a, con un mapa, un ayudamemoria. Es el resumen light y d�cil de Todo lo que vino despu�s (o realmente, de Todo lo que hab�a venido antes)... Y Todo eso fue El Todo. Uno de los textos m�s directos, m�s concisos sobre Todo lo que sucedi�. Escrito una ma�ana, demasiado temprano. En un momento en que no sab�a si Hoy estaba ah�, o si realmente a�n era Ayer. El tema es que fueron 15 minutos de frenes� creador, d�nde Todo me rebalsaba. Necesit� vomitarlo para realizar la primera depuraci�n, la m�s importante, la m�s asquerosa. Realmente, si pudiera, me sentir�a orgulloso. Pero que cagada, no puedo. Lo que sigui� fueron fragmentos de viaje, momentos de dudosa lucidez, donde no documentaba un viaje en si, sino todas las transformaciones y reconfiguraciones internas, a medida que las sent�a. No es algo que nos suceda todos los d�as, vamos a reconocerlo. No se si la comparaci�n ayuda, pero el renacer de las cenizas, por maravilloso y rom�ntico que parezca, no es m�s que morir quemado, ardiendo en dolor, para luego rehacer algo con esas cenizas. As�, en medio de la REAL nada, se distinguieron los Componentes del Todo. Y me toc� volver a la realidad, esa que creemos est� ahi porque la tocamos, porque nos golpea y duele, que no podemos atravesar por el gracioso juego de los �tomos. Ahi fue, cuando la noche caia estrepitosa y furiosa, cuando el dolor no me di� m�s remedio que odiar. Y fue refrescante, he de decirles. Fue un soplo de energ�a, una elevaci�n nada espirituosa, pero elevaci�n. La odi�, mierda si la odi�. Y tuve que expresarlo, tuve que plasmarlo porque necesita, m�s que nada, pruebas de que eso era cierto. El Odio Todo estaba ahi para demostrarme/le que pod�a odiarla, que merec�a ese odio, pasajero, pero odio al fin. Y finalmente, sobrevino la sorpresa. Fue encontrarme ahi donde nunca hab�a estado. De repente estuve ahi y me vi, me reconoc�, y supe en lo que me hab�a convertido. Supe, adem�s, que todo esto era lo que necesitaba, era lo que inevitablemente ten�a que haber vivido para distinguir cosas, para apreciar cosas. Todo pero Menos es justamente eso. Es el reconocimiento hacia ese yo que no era. Los momento-visagra son as�, como si fuera un espejo que de pronto se solapa, te permite ver toda la imagen (o casi). Y pude verme antes, en ese dolor que me produje, y ahora, reconoci�ndome en otro, no reconoci�ndome en otro. Ahora, siendo hoy el cierre de un a�o muy distinto a los dem�s, solo me debo una cosa m�s: Despedirme.

2.2.06

Adivinanza

�Qu� sale de la cruza de Hern�n, Borges y la serie de televisi�n Lost (Perdidos, para los amigos ib�ricos)?... El �ltimo texto de Hern�n: Los Justos. Dios, Hern�n, no nos das tregua. Me paro y te felicito de pie, porque es un texto maravilloso.